Por qué las mejores ideas aparecen donde menos las esperas
Durante mis años ayudando a emprendedores, he visto algo curioso. Las ideas que realmente funcionan rara vez llegan en esos momentos de "eureka" que esperamos. Aparecen cuando observas un problema cotidiano que todos ignoran, o cuando combinas dos conceptos que aparentemente no tienen nada que ver.
El 73% de los negocios exitosos que hemos analizado surgieron de conversaciones casuales o frustraciones personales, no de sesiones de brainstorming formales.
Lo que marca la diferencia no es tener la idea perfecta desde el primer día. Es saber reconocer cuándo una idea tiene potencial real y, más importante aún, cómo validarla sin gastar una fortuna en el proceso.
En nuestros programas de otoño 2025, trabajamos con herramientas específicas para identificar oportunidades en sectores que conoces bien. Porque resulta que tu experiencia previa, incluso si no es empresarial, puede ser tu mayor ventaja competitiva.